"Trataré de explicar con palabras mi experiencia de dieta con la planta Chiric Sanango, aunque las personas que han experimentado el uso de Medicinas Sagradas comprenderán que es muy limitante el vocabulario que el hombre conoce para poder describir este tipo de experiencias que incluyen al espíritu, el auto-conocimiento y la magia del universo y nuestros antepasados que hemos descuidado tratando de encontrar una respuesta racional a todo lo que nos acontece. Yo ya había tenido la fortuna de participar en algunas ceremonias de Ayahuasca, las cuales me conectaron con una parte de mi totalmente olvidada y me curaron totalmente de algunas enfermedades físicas, me dieron también claridad y ahuyentaron algunos conflictos mentales como la duda, el miedo. Aunque reconozco que no solo es el asistir a la ceremonia y esperar un milagro, el milagro lo hacemos nosotros, después de que se nos dejo ver con claridad el trabajo, lo llevamos a cabo en la vida diaria. Pero el dietar es diferente, y creo que es una experiencia necesaria para cualquiera que esté en busca de lo verdadero y de una libertad espiritual importante. Primero nos conducimos al Centro Sowewankeri, lugar mágico que en verdad me puso en contacto con la naturaleza, y a la vez me hizo sentir lo pequeño que somos en comparación con los elementos naturales y la urgencia de establecer una armonía con nuestra Pachamama y todos los seres vivientes que la conforman.
Abrimos con una ceremonia de Ayahuasca en esta Maloca que contiene la fuerza del águila y la serpiente en su vientre, y así empezar la dieta bien limpiecita.
Al día siguiente se presento Fernando con la medicina, la cual te lleva rápidamente a la humildad, los efectos son totalmente soportables, una pequeña sensación de cosquilleo en boca, manos y pies, y de ah’ a la cama a sudar y a sonar.
El estar en soledad también es necesario y te ayuda a ver claramente todas las distracciones que conforman nuestra vida diaria, como comida, televisión, el concepto del tiempo, música, pero la música no la extrañé tanto pues la selva y todos sus habitantes me deleitaron con conciertos a toda hora.
La segunda toma de chiric, yo ya podía sentir cada palabra, ya mis palabras no eran solo habladas, llevaban una carga emocional importante, venían realmente del Corazón y los sentidos se me intensificaron tanto que podía oler flores y hasta el volar de los pájaros. También comprendí el verdadero significado de la palabra compasión la cual era parte de mi vocabulario sin ser realmente vivida- sentida hasta ahora.
Mis sueños por las noches eran totalmente vividos y llenos de significados y pude sentir la curación trabajando con ellos.
A la mitad de la dieta me di cuenta que no necesitamos tanta comida para sobrevivir y la claridad mental es increíble.
Tercera toma, seguida de un día de descanso y la ceremonia de cierre, que en ese estado de limpieza y claridad me llevo realmente a trabajar cosa profundas, la no importancia del cuerpo un encuentro cercano con lo que va a ser nuestra muerte y el poder comunicar con el viento que nos hablaba sin cesar, entre otras cosas.
La presencia y apoyo de Fernando siempre prudente y bien involucrado en el proceso fue muy importante. Sus palabras nutritivas y llenas de sabiduría me dieron mucha fuerza y me hicieron reconectarme con mis raíces y mis antepasados, sus silencios me ayudaron a clarificar mi propósito. Al igual que Los dichos de Don Solón me inyectaban alegría y sonrisas, empapadas de conocimiento cuando mas lo necesitaba.
Aprendí mucho de ti Fernando (doctorcito) y te estaré agradecida siempre!!!
Si la vida me regala el tiempo: Estoy lista para la próxima". AYLLU MASIKUNAPA
Andrea de Lozada, México. Marzo 2006
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